Mitos de las jerarquías, dominancias, líderes y alfas

Mitos de las jerarquías, dominancias, líderes y alfas

Origen de los mitos

Los orígenes de la teoría de la dominancia nacen cuando entre 1930 y 1940 el científico conductista Rudolph Shenkel realizo un estudio sobre el comportamiento de lobos cautivos.
En dicho estudio Schenkel observó que los lobos competían constantemente por un rango en la escala jerárquica para tener a los demás lobos bajo control.

Otros científicos conductistas que siguieron el ejemplo de Schenkel, también estudiaron a lobos cautivos y confirmaron sus hallazgos de que grupos de lobos no relacionados entre si reunidos en ambientes cautivos artificiales, a menudo tenían luchas violentas y sangrientas.

El científico David Mech (actualmente uno de los mayores expertos en lobos a nivel mundial), apoyo el estudio de Shenkel, a raíz de este estudio David Mech realizó un estudio de los lobos salvajes y se dio cuenta que en la naturaleza una manada de lobos es una familia formada por los padres y sus crías de los tres últimos años.

Ocasionalmente podrían ser dos o tres familias pueden agruparse juntas, a medida que la descendencia madura, se va dispersando de la manada, siendo los únicos miembros a largo plazo la pareja reproductora. Por el contrario en cautiverio, los lobos no emparentados se ven obligados a vivir juntos durante muchos años, creando tensión entre los adultos maduros, cosa que no ocurriría en lobos en libertad, en un entorno natural y salvaje.

David Mech concluyo que fue un gran error estudiar a lobos en cautividad y extrapolarlo al comportamiento natural del lobo y dijo:
“Estudiar lobos cautivos no relacionados con la estructura familiar ha dado lugar a una confusión considerable, ya que este enfoque es como realizar un estudio sobre el comportamiento de seres humanos en un campamento de refugiados.”

También observo que una manada de lobos es muy similar a como se organizan las familias humanas. Los lobos ya sean los padres o los cachorros de una manada, dependen unos de otros para sobrevivir y que deberíamos “terminar de una vez por todas con la visión anticuada de la manada de lobos como como una especie agresiva compitiendo constantemente entre si para ser los alfas”.

Por otro lado el Dr. Ian Dunbar describió tres defectos en estos estudios sobre el lobo alfa, primero que la duración del estudio que fue a corto plazo (basado aproximadamente en el 1% de la vida del lobo, con lo cual los datos que se recopilaron en este estudio no son representativos. En segundo lugar, los investigadores mal interpretarón el lenguaje del lobo y los rituales, concluyendo que el lobo alfa (el de más alto rango), lo había conseguido por la fuerza. Estudios modernos han demostrado que los roles alfa son parte de un ritual de apaciguamiento ofrecido voluntariamente por el lobo subordinado y no forzado por el superior y el tercer error fue que los investigadores hicieron extrapolaciones extrañas de sus datos como aplicar los datos de otra especie a los perros y aplicarlos a las interacciones humanas.

wolfpack

Basándose en estudios modernos como por ejemplo “”Alpha Status, Dominance, and Division of Labor in Wolf Packs” y más concluyentes que el realizado por Rudolph Shenckel, los científicos han observado que un verdadero líder, no utiliza la fuerza para controlar a la manada, en la naturaleza los animales que gobiernan la manada con la fuerza bruta, son apartados del grupo dado que las peleas en la manada debilitan al grupo ya que estas suponen mucho gasto energía, riesgo de muerte o lesión.

Los considerados lobos y perros alfa lideran benévolamente, no necesitan hacer uso de la fuerza para demostrar nada, tan solo adoptan postura de confianza, miradas, ladridos, gruñidos, pero nunca la fuerza, este ritual de interacciones se basan en gran medida en la cooperación y el respeto.

A pesar del mito popular Alfa, no significa físicamente dominante o más agresivo, significa que controla los recursos, un líder, es aquel que se ha ganado ese rol por por su flexibilidad y cambia dependiendo la motivación, el contexto y la situación del momento. Un perro alfa o un lobo alfa podría renunciar al lugar de dormir en un lugar concreto porque no le importa, o renunciar a un hueso o cualquier otra cosa.

En humanos tenemos también diversas estructuras jerárquicas bien sean naturales o artificiales, por ejemplo nuestros padres son los líderes de nuestra “manada”, el presidente del gobierno es el líder de nuestro país, en nuestro puesto de trabajo el líder sería nuestro jefe, etc.
Pero estos líderes pueden cambiar según el contexto y la situación del momento, para poner un ejemplo elegiremos el de nuestro puesto de trabajo, hemos dicho que el líder sería nuestro jefe, pero esto puede cambiar en una situación concreta, imaginemos que esta reunida la junta directiva de la empresa y en dicha reunión hay un fallo informático, el jefe máximo se apartaría para darle el rol Alfa a un informático que es el que realmente dará solución al problema.

Otra suposición de la teoría de la dominancia era que los lobos y por lo tanto los perros se organizaban jerárquicamente y que esa organización se mantenía a través de la intimidación a los subordinados.

Los científicos modernos han estudiado el comportamiento de los perros que hay en las aldeas, los perros salvajes y los perros de compañía para comprender mejor las estructuras sociales caninas y lo que observaron fueron estructuras sociales flexibles.

Estos mismos científicos enfatizan de la importancia de tratar a los perros como perros y no como lobos domesticados.

 

Entonces … no debemos olvidar que estos estudios sobre la teoría de la dominancia se realizaron con lobos, no con perros y por otro lado que dichos estudios son erróneos

¿Qué paso para que los propietarios de perros, adiestradores/educadores, etólogos empezaran a pensar que toda la información (y la información errónea) sobre el comportamiento del lobo tenía algo que ver con el comportamiento de los perros?

La lógica que emplearon fue algo así que como “los perros descienden del lobo” y los lobos (erróneamente) viven en manadas jerárquicas con el macho alfa gobernando sobre todos los demás. Por lo tanto, los seres humanos necesitan ser el miembro dominante con sus perros para adiestrarlos/educarlos.
Si bien el perro y el lobo genéticamente tienen muchos rasgos en común, también tienen muchas diferencias significativas.

En definitiva, la idea de que el comportamiento del perro puede explicarse mediante la aplicación de modelos de comportamiento del lobo, no es más relevante que sugerir que el comportamiento del chimpancé, se puede utilizar para explicar el comportamiento de los humanos.

Desafortunadamente la idea de que los perros son básicamente “lobos domesticados” que viven con nosotros todavía persiste entre algunos adiestradores/educadores, “expertos en comportamiento”.

dogart

Gran parte de culpa de esto lo tienes los medios de comunicación, principalmente las televisiones emitiendo programas en los que unos supuestos adiestradores solucionan problemas de conducta en 15 o 20 minutos aplicando teorías anticuadas y erróneas basadas en la dominancia, el líder, la jerarquía, etc.

Analicemos por un momento esto, un perro tiene un problema de comportamiento y por arte de magia viene un señor a casa que no habla el idioma del perro, que no es su misma especie y en 15 minutos soluciona el problema.

Ahora vamos a poner un ejemplo similar pero con humanos. Una persona acude al psicólogo porque tiene un problema de comportamiento (miedo, fobia, ira, depresión …) , le cuenta al psicólogo lo que le sucede porque ambos hablan el mismo idioma y son la misma especie, a la vez el psicólogo puede hacer preguntas a la persona, pero aun comunicándose en un idioma que ambos entienden, el psicólogo tarda meses o años en modificar el problema de conducta que tiene la persona y eso no siempre es así, en algunos casos la persona seguirá acudiendo al psicólogo periódicamente.
La conclusión que podemos sacar de esto o es que estos señores que salen por la TV son unos elegidos tocados con una barita o los psicólogos son muy malos o unos estafadores.

También podemos pensar que los perros son más simples que las personas y sería cierto, pero estamos hablando de emociones como pueden ser agresividad, la fobia, el miedo, la ira, la ansiedad etc., ambas especies tenemos las mismas emociones y ambas especies no tenemos el poder de controlarlas a nivel cognitivo.

Las técnicas que usan estos supuestos especialistas en comportamiento canino son las de la confrontación, estas técnicas están totalmente desaconsejadas dado que un gran número de agresiones hacia personas son por poner dichas técnicas a la práctica.

De hecho el 18 de junio de 2010 la la Facultad de veterinaria de la Universidad Autónoma de Barcelona junto con expertos del Grupo de Etología Clínica (GrETCA) y de la Asociación de veterinarios Españoles de Pequeños Animales (AVEPA), denunciaron que programas de televisión como “El encantador de perros” (César Millán) o “Malas Pulgas” (Borja Capponi), divulgan técnicas carentes de base científica que acarrean serio peligros tanto para los animales como para los propietarios.

Entre otras cosas hacían mención al nulo rigor de los diagnósticos y tratamientos planteados en estos programas ya que provocan una falta de bienestar en los animales debido a que inducen efectos negativos como pueden ser el miedo, dolor, conflicto o frustración. Esto deriva en un aumento del riesgo de mordeduras hacia las personas que, además y puede afectar especialmente a los menores.

 

La etiqueta de la “dominancia”

En muchas ocasiones los casos de agresividad por parte del perro y la descripción de esta conducta es inconsistente dada la comprensión tradicional de asociar la agresividad con la dominancia.
Los perros llamados dominantes (erróneamente) a menudo muestran conductas ambivalentes en su lenguaje corporal como son el miedo y ansiedad, pueden temblar y actuar sumisamente durante y después de morder.

Los estudios nos muestran que los perros que dan señales o actúan con “agresividad por dominancia”, hacen menos ejercicio, son más temerosos a personas, son más excitables y reaccionan más a los ruidos, todo esto hace que la argumentación tradicional de “perro dominante” sea inconsistente, ya que la imagen de un perro “dominante” sería la de un perro seguro, dominante e intrépido.
La terminología y la definición de “perro dominante” ha ido cambiando con el paso del tiempo gracias a los estudios sobre comportamiento canino, si bien es cierto que en sus inicios a casi todos los perros que tenían comportamientos agresivos se le denominaba “perros dominantes” o “alfas”, posteriormente los científicos pasaron a clasificarla como “agresividad competitiva” y actualmente el nombre que recibe es el de Agresividad por conflicto social y no tiene nada que ver con la dominancia. (leer artículo agresividad)

Ya son demasiadas veces que los propietarios de perros han recibido consejos para “mostrar al perro quien el jefe, el que manda, el alfa”. El efecto que causan estas técnicas es una relación de adversidad entre el propietario y su perro con la creencia de que el perro de alguna manera está tratando de controlar el hogar y la vida del propietario. Tal desinformación daña la relación entre el propietario y su perro.

En lugar de dominancia, lo más frecuente es la falta de comunicación clara entre especies, esta falta de comunicación lo que hace es que haya un conflicto social entre perro y propietario, dando lugar a reacciones agresivas tanto de uno como de otro.

Es responsabilidad de las personas enseñarles a nuestros perros los comportamientos que consideramos apropiados y recompensarlos cuando hacen cosas que nos gustan. Igual de importante es nuestro papel para mostrarles qué conductas no son apropiadas de una manera constructiva que no conduzca a una mayor ansiedad por parte del perro.

 

Si su perro presenta problemas de conducta, es recomendable ponerse en manos de un profesional (Adiestrador, Educador Canino, Etólogo).
https://www.singletrack.es/adiestramiento-y-etologia/

 

 

Bibliografía

American Veterinary Society of Animal Behavior 2007. AVSAB Position Statement – Punishment Guidelines: The use of punishment for dealing with animal behavior problems.

Alpha Status, Dominance, and Division of Labor in Wolf Packs – David Mech, University of Nebraska

American Veterinary Society of Animal Behavior 2009. AVSAB Position Statement on the Use of Dominance Theory in Behavior Modification of animals.

Bradshaw J.W.S., Blackwell E.J., Casey R.A. 2009. Dominance in domestic dogs – useful construct or bad habit? Journal of Veterinary Behavior: Clinical Applications and Research, May/June 2009, pp 135-144.

Herron M.E., Shofer F.S., Reisner I.R. 2009. Survey of the use and outcome of confrontational and non-confrontational training methods in client-owned dogs showing undesired behaviors. Applied
Animal Behavior Science, 117, pp. 47-54.

Mech L.D. 2008. What ever happened to the term alpha wolf? International Wolf.

Yin S. 2009. Dominance vs. unruly behavior. The APDT Chronicle of the Dog, Mar/Apr 2009, pp. 13-17.

Yin S. 2009. Low Stress Handling, Restraint, and Behavior Modification of Dogs and Cats. Cattledog Publishing. Davis,CA. For more information visit www.askdryin.com.

Facultad de Veterinaria de la Universidad Autónoma de Barcelona

 

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